Cómo dejar tu trabajo con cabeza

04.12.2014

Categorías: trabajo

Datos como que el 80% de las personas en España odian su trabajo debería como mínimo alarmarnos.

Solemos hacerlo más por los despidos y el paro, pero ¿qué hay de aquellos que conservan el suyo pero están totalmente desmotivados?

¿Realmente puede ser un país productivo con una desmotivación general tan preocupante?

 

Imagen de Pixabay

Imagen de Pixabay

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Para esta semana tenía previsto otro post, pero ha pasado algo que ha dado un vuelco al calendario de publicaciones que tenía previsto. Y es que me contactaron del periódico nacional “El País” para conceder una entrevista sobre mi experiencia dejando un empleo y buscando oportunidades más allá de nuestras fronteras. ¡Qué subidón!

El artículo cubre esa cara de la moneda de la que no se habla normalmente, que no es otra que las personas que no están motivadas con su empleo en plena crisis y decide dejarlo. Puedes leer el artículo aquí.

Lo cierto es que desde entonces, muchas personas insatisfechas con su empleo me han escrito describiéndome una situación muy similar. Esto no hace más que afirmarme que no estaba loca cuando pensaba que la calidad de los empleos en España ha disminuido considerablemente debida a la creciente demanda de empleo y la escasa oferta del mismo.

Y que la frase del: “bueno, no me quejo” realmente escondía un “estoy regular pero no puedo abrir la boca”.

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Pero, ¿qué leches está ocurriendo?

Esto se entiende muy fácil si comparas el mercado laboral con mercados como el de la vivienda. Si hay más viviendas en oferta (empleados disponibles)  que compradores  dispuestos a adquirirlas (empleadores), el precio de las mismas disminuye (los salarios y condiciones), y lo hace más y más cada vez. El mercado laboral no es distinto.

Hay poquísima oferta de empleo, poco a poco vamos viendo nuestros derechos mermados, salarios más bajitos, condiciones laborales más ajustadas (hay mucha gente dispuesta a aceptar lo que sea con tal de tener un ingreso), y oportunidades de promoción profesional nulas. Y esto no es cuestión de una empresa aislada, ni dos, estamos ante un problema generalizado de muchas empresas con empleados desmotivados que dejarían su puesto si tuvieran una oferta alternativa.

Pero el mercado está congelado, parece que estamos viviendo la edad de hielo en lugar de una época de crisis: no se mueve ni Dios.

Si a la poca oferta de trabajo que existe le sumamos la poca rotación de las personas que tienen miedo de abandonarlo, nos encontramos con un mercado bloqueado, donde nadie está donde toca (personas con más años de experiencia deberían estar cada vez en puestos de más responsabilidad en lugar de en el mismo desde que entraron hace 10 años, y los jóvenes que se incorporan en el mercado laboral tendrían espacio para hacerlo, en lugar de tener que irse fuera).

Además, las empresas no favorecen el desarrollo de sus empleados, los empleados están frustados pero no dejan su empleo porque están cómodos, o tiene cargas familiares/financieras y les da miedo o simplemente no saben cómo.

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Yo de aquí no me muevo, ¿o si?

Ante este panorama, ¿qué es lo que se supone que debe hacer la gente? ¿Aguantar?¿Cambiar de empleo? ¿De ciudad? ¿De país?

La gente tiene un lío descomunal, y muchos de ellos no están dispuestos a pasar 10 horas de su día, más de 50 horas a la semana, y casi 2600 horas al año en un lugar que no les gusta y haciendo algo que no les llena en absoluto.

Ante este desafiante reto, cada uno actúa como mejor sabe. Yo he estado en esa tesitura, y llegué a barajar 4 posibilidades sobre cómo dejar mi empleo con cabeza, con la mayor cordura posible, pero siendo coherente con lo que pensaba. Desde mi punto de vista, siempre hay una opción, por pequeña que sea:

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Opción 1: Cambiar de trabajo.

El agua estancada empieza oliendo mal y acaba  pudriéndose. El ser humano es inteligente y curioso por naturaleza, ¿en serio crees que no puedes hacer nada más?

Tener un currículum competente actualizado en todo momento ayuda mucho a estar abierto a nuevas posibilidades, que muchas veces vienen de lugares que no te imaginas (el contacto de un cliente, o un proveedor que ya conoce tu trabajo podría ser tu vía de escape, ¡mantén los ojos muy abiertos!).

Eso sí, conserva tu empleo mientras observas con detenimiento el mercado, busca las empresas donde te gustaría trabajar: ¿qué perfiles demandan? ¿Tienes el perfil que buscan? ¿Cómo podrías adecuarlo para ser el candidato que buscan?

Un cambio de aires siempre favorecerá tu desarrollo aunque sigas desempeñando el mismo empleo. Nueva oficina, nuevos compañeros, nuevo sistema de trabajo, ¡hay tanto por aprender!

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Opción 2: Cambiar de profesión.

Si tu problema es que odias lo que haces, ¿te has planteado que quizás deberías dedicarte a otra cosa?

Muchas veces pensamos que es la empresa la que falla en este sentido, pero mi pregunta es: si desempeñaras ese mismo trabajo en la empresa de enfrente, ¿seguirías odiando tu trabajo?

Si la respuesta es sí, quizás tu solución pase por un cambio de paradigma, por irte a viajar por el mundo o por cambiar de profesión. A veces simplemente escuchar a tu intuición te ayudará a saber lo que realmente quieres.

Recuerda que una decisión que tomaste con 18 años cuando escogiste una carrera universitaria o una profesión concreta, no tiene por qué condicionar los restantes 50 años de tu vida laboral. Estoy segura de que tienes más habilidades de las que piensas, y si no escribe lo que sabes hacer en un papel, y conviértelo en posibles profesiones. Si no existe, ¡quizá es el momento de inventarla!

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Opción 3: Cambiar de ciudad

Muchas veces el trabajo que queremos no podemos encontrarlo en nuestra ciudad. Sencillamente, porque no hay “de todo en todos sitios”, sobre todo si se trata de algo muy específico.

Antes de plantearte una salida al extranjero, ¿te has planteado un cambio de ciudad? Porque igual vivir en otro país no va absolutamente nada contigo y prefieres seguir viviendo en España pero tu ciudad casi no tiene oferta de lo que tú demandas.

Esto NO siempre significa ir a vivir a Madrid o Barcelona, te sorprenderías de la cantidad de empresas tanto extranjeras como nacionales que tienen sedes en diferentes puntos de la geografía española, pero tienes que buscarlas, y para eso hace falta mucho tiempo, muchas ganas y mucho curro.

Si no existe tal empresa, puede ser el momento de crearla. Ahí lo dejo.

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Opción 4: Cambiar de país

Si no tienes hijos, ni hipoteca, tienes medio pie fuera.

¿A qué estás esperando para aprender idiomas, desarrollarte profesionalmente y vivir una experiencia en el extranjero? ¿Sabías que la mayoría de empresas en España ya piden un nivel de inglés avanzado y una experiencia fuera? Tanto si quieres seguir viviendo en España como si no, una estancia en el extranjero de 2 o 3 años SIEMPRE va a sumar en tu vida, tanto personal como profesionalmente.

Eso sí, hazlo con cabeza. Ahorra, estudia países en los que tu perfil encajaría, estudia el idioma antes de ir, infórmate de todo lo que necesitas en destino, contacta personas que ya vivan en ese país y que puedan aconsejarte de primera mano, es decir: prepárate. Y haz todo esto mientras conservas tu empleo, las cosas rápidas no suelen salir bien.

Puedes encontrar más consejos sobre cómo emigrar sin sobresaltos en esta guía gratuita . En ella encontrarás 20 claves para emigrar con éxito que elaboré basada en mi propia experiencia, es decir, las 20 cosas que a mí me han funcionado en todo el proceso de emigrar, desde antes de salir de España.

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Estas son 4 opciones que yo veo viables en muchos de los perfiles de las personas insatisfechas con su empleo por cuenta ajena actualmente, pero hay muchísimas más como..

…crear un negocio pasivo
…escribir una novela
…crear un blog contando tu experiencia o habilidades que tengas
…ir a hacer un voluntariado
…montar un chiringuito en Islas Fiji
…ayudar en el bar de tu tío para atraer a más clientes
…buscar una necesidad no cubierta y crear una oferta para la misma
…formarte sobre algo que siempre te ha encantado para poder trabajar en un futuro de ello (peluquería canina, cocina, decoración, fotografía, coaching, redes sociales, manualidades, organizar eventos, etc)

Cada persona es un mundo, y debes ser tú el que encuentre la tuya propia. Recuerda, lo que me funciona a mí no tiene por qué funcionarte a tí.

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¿Y tú? ¿No te sientes bien con tu trabajo y quieres cambiarlo? ¿Tu solución pasa por un cambio de residencia o simplemente por un cambio de empresa? ¿Si tuvieras una oferta de otra empresa te cambiarías? ¿Tienes una habilidad o hobbie y te gustaría convertirlo en tu futuro empleo? ¿Qué soluciones propondrías que mejoraran la calidad del empleo actual en España?

Dime lo que piensas en los comentarios, estoy desenado leerte 🙂

10 comentarios en “Cómo dejar tu trabajo con cabeza

  1. elisa

    Hola,buenos dias Eli,mi experiencia es que en el certificado laboral lo tengo casi lleno,he cambiado de trabajo siempre que empezaba a axisiarme y a sentirme fustrada en lo que hacia.
    Es cierto que hace años cambiar de trabajo era màs facil,pero aùn así yo era un caso raro,pero no me he arrepentido en ningùn momento.Esas experiencia me han aportado mucho en la vida.Comprendo a la gente que no cambia porque no tiene esas inquietudes o tienen miedo y eso se dá en todas las situaciones de su vida.Pero cuando naces un poco inquieta……tengas el nivel academico que tengas no aguantas la encerrona.Yo siempre he dicho que tendriamos que cambiar de trabajo cada dos años nos guste o no el trabajo para oxigenar el cerebro y experimentar trabajos buenos y menos buenos.
    Me ha encantado tu post pues encaja con mi perfil.Enhorabuena por tu entrevista en el pais.Un beso.

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    1. Elisa Autor

      Hola Elisa!! Estoy totalmente de acuerdo contigo, cambiar de trabajo es lo más sano del mundo, hace que nunca llegues a coplarte demasiado en algo, que seas más abiertos a cambios, y eso produce menos frustración. Yo a veces no entiendo a la gente que quiere estar apotronada en lo mismo toda la vida, aunque tengas un ingreso constante, realmente es lo único que somos capaces ed hacer? Yo creo que la humanidad se pierde muchas cosas de tí si solo haces una cosa en la vida. Por el cambio! Un besito enorme :):)

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  2. Caro chan

    Ains mi niña, yo no me arrepiento ni por un instante de haber dado el paso, aunque haya días más duros que otros…lo bueno es seguir luchando y no dejarse arrastrar por la corriente del derrotismo.

    Venga que podemossss!!! uhh ahhh!! jajaja

    Chuuuu!!

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  3. Belén

    Hola, Eli y compañía!! Un post estupendo y cargado de verdad, me ha encantado. Esta semana he recordado más que nunca todos los puntos que analizas, tanto por mis amigas como por mi. Ellas están hartas de sus trabajos (lo de siempre: poco sueldo, mucho curro y mucha responsabilidad) y yo, aunque me gusta lo que hago, tengo días (a veces semanas) que llego a casa tan quemada que me dan ganas de hacer la maleta y coger el primer vuelo que salga a “Donde sea”. Menos mal que me doy tiempo para tranquilizarme y continuar con los pasos que describes en el punto 4. Un beso enorme y feliz finde!!!

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  4. Mauricio Mosqueira

    Interesantes las opciones que propones; sin embargo, el miedo de perder la estabilidad y la falsa “seguridad” laboral que tienes cuando estás bajo el sistema de organización a veces tiene un peso más grande que nuestras ganas de cambiar.

    Soy un fiel partidario de cambiar si algo te esta molestando y mandar al carajo aquel que quiera reprimir tus deseos y tu esencia. Pero también hay que ser consientes de que muchas personas tienen responsabilidades que podrían implicar una mayor planeación.

    Generalmente cuando somos proveedores, alguien más depende de nuestra capacidad de ingreso. Sin justificar que el quedarse conforme es una opción creo que hay que ser mu inteligente como dices, para salir adelante con nuevo plan.

    Lo único que se requiere es una motivación renovada, una gran determinación y tener los pantalones para afrontar el cambio, aceptar las consecuencias y después, a disfrutar.

    Saludos!

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  5. María

    Es triste y alarmante la situación, me encanta la frase que dices – “bueno, no me quejo” realmente escondía un “estoy regular pero no puedo abrir la boca”- … Llevo años de preparación y de lucha, emigre a España y me encanta vivir aquí, pero no se hace fácil cuando las pocas puertas que se abren son de condiciones lamentables y de un abuso excesivo; y uno piensa que no debe quejarse porque tiene trabajo, pero la frustración a veces es una explosivo que te dice un día que no debes aguantar más. Hoy he decidido mi trabajo, me enfocare en continuar mi tercer posgrado y anhelo que en un futuro próximo pueda poner mi propio negocio. Es triste ver que la gente no valora tus capacidades, que tras la “Crisis” significa que debemos aguantar lo que sea, llevo 11 meses con un salario de 3,25€ la hora y después de 10 años de estudios, de prácticas, trabajos gratuitos, trabajos mal pagados, uno puede darse el lujo, por lo menos el tiempo que uno pueda, de decir “Basta!” Y aunque no es fácil, “El agua estancada empieza oliendo mal y acaba pudriendose” y eso pasa dentro de nosotros cuando la frustración, la desmotivacion y la infelicidad se apodera de nosotros. Debemos luchar por lo que queremos y por lo que merecemos pese a Todo!

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  6. Lau

    Hola mi nombre es Lau. Daros la en hora buena por este espacio..
    Mi caso es similar a casi todos llevo 5 años en el mismo trabajo trabajando 45 horas semanales y con sueldo irrisorio. Le he pedido que me suban un poco ya que creo que lo merezco y me han dicho que no y que en cima tengo trato de favor. Estoy indignada porque tengo compañeros que entraran después de mi ganando mucho mas que yo… En fin he decidido irme y montar mi propio negocio. Pero ahí esta ese miedo o pánico.me gustaría intercambiar experiencias.. leer vuestro block me anima..
    Gr…

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  7. sonia

    Hola! Soy Sonia llevo trabajando en la misma empresa 16 años trabajando 10 horas al día y siendo mil eurista. Ahora soy madre ( tienen 9 y 4 años). La conciliación laboral es una utopia. He estado leyendo vuestros comentarios para ver si me ayudan a tomar la decisión. Quiero irme, tener mi propio negocio, y conciliar mi vida familiar. Tengo pánico a tomar la decisión y equivocarme

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    1. Cristi

      Hola Sonia.Soy Cristina.Yo llevo once años en una Pyme y soy su unica trabajadora.Trabajo 43,horas semanales y soy mil eurista.No me deja crecer profesionalmente y ademas…tienen razon: estoy estancada y acabaré pudriendome
      Me gustaria pasar un tiempo en el extrajero con mi pareja y aprender bien el ingles, asi como la cultura y el trato con personas de diferente pais.Y si, estoy aterrada.Es lo que tiene el asqueroso acomodamiento y la “zona de confort”.Animo!!

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